Actualmente, millones de colombianos siguen sintiendo miedo, incertidumbre y desconfianza frente al futuro. Aunque el país ha mostrado avances en algunos indicadores sociales y económicos, muchas personas consideran que estos cambios todavía no se reflejan completamente en su calidad de vida.
La inseguridad continúa siendo una de las mayores preocupaciones. Según encuestas nacionales recientes, el 35,3 % de los colombianos considera que la seguridad y el orden público son el principal problema del país. Muchas personas sienten temor al salir a la calle, usar el transporte público o incluso abrir un negocio. Además, en varias regiones aumentaron las extorsiones, los secuestros y la presencia de grupos armados ilegales, afectando no solo la tranquilidad de las familias, sino también la inversión y el turismo.
En materia económica, aunque el DANE informó que en 2025 la tasa de desempleo bajó al 8,9 %, la cifra más baja desde 2001, gran parte de la población sigue considerando difícil conseguir un empleo estable. El problema de la informalidad continúa siendo uno de los más graves: más del 55 % de los trabajadores colombianos viven del “rebusque” o de empleos sin seguridad social. Esto significa que millones de personas trabajan sin estabilidad laboral, pensión ni garantías para el futuro.
Además, el alto costo de vida sigue golpeando a las familias colombianas. Aunque la pobreza multidimensional bajó de 11,5 % en 2024 a 9,9 % en 2025, todavía existen grandes desigualdades, especialmente en departamentos como Chocó y La Guajira. A esto se suma la inseguridad alimentaria: el DANE reveló que el 21,1 % de los hogares colombianos sufrió inseguridad alimentaria moderada o grave en 2025.
La corrupción también aparece como una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Muchos colombianos sienten que el dinero público no se administra correctamente y que los casos de corrupción rara vez reciben castigos reales. Esta percepción ha generado una creciente desconfianza hacia la política y las instituciones del Estado.
Las propuestas de Abelardo de la Espriella frente a la inseguridad
La seguridad se convirtió en uno de los temas centrales del plan de gobierno “Patria Milagro 2026-2030”, el cual plantea una estrategia de mano dura contra la criminalidad, el narcotráfico y los grupos armados ilegales. La propuesta sostiene que el país atraviesa una crisis de orden público y que el crimen se ha convertido en una amenaza directa para la tranquilidad y la libertad de los colombianos.
Según las cifras presentadas en el plan, actualmente existen más de 27.000 integrantes de grupos armados ilegales, con un aumento del 23,5 % en los últimos años. Además, durante 2025 se registraron 12.180 casos de extorsión y 651 secuestros, de los cuales 477 fueron extorsivos. A esto se suma el impacto humanitario de la violencia, con más de 107.924 personas desplazadas y 128.825 confinadas por el conflicto armado.
Frente a este panorama, una de las principales propuestas del candidato es recuperar el control territorial y fortalecer la presencia del Estado en las regiones más afectadas por la violencia. También plantea reforzar la Fuerza Pública, respaldar sus operaciones y reconstruir las capacidades de inteligencia y judicialización para combatir las organizaciones criminales.
El narcotráfico ocupa un lugar importante dentro de la estrategia de seguridad. El plan asegura que Colombia cuenta actualmente con cerca de 330.000 hectáreas de coca y una producción potencial de 2.664 toneladas de cocaína. Por esta razón, propone combinar herramientas como la fumigación aérea, la erradicación manual, la persecución financiera a los narcotraficantes, la extinción de dominio y la extradición.
Otra de las propuestas destacadas es la creación de un “Bloque de Búsqueda contra la Extorsión”, enfocado en enfrentar uno de los delitos que más afecta actualmente a comerciantes, transportadores y familias colombianas. Además, el programa propone implementar una “Primera Línea de Seguridad” integrada por veteranos y reservistas para apoyar labores de vigilancia y protección en barrios y comunidades.
El plan también busca recuperar el control del sistema carcelario y combatir las economías ilegales relacionadas con narcotráfico, minería ilegal y extorsión. Según el candidato, la seguridad no solo debe verse como un tema militar, sino también como una condición necesaria para atraer inversión, generar empleo y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Las propuestas frente al desempleo y la economía
El plan de gobierno “Patria Milagro 2026-2030” también plantea una serie de propuestas enfocadas en combatir el desempleo y fortalecer la economía colombiana. La propuesta parte de la idea de que Colombia no es un país pobre, sino un país afectado durante años por la corrupción, la violencia, la informalidad y la falta de oportunidades.
Uno de los problemas que más preocupa es la informalidad laboral. Según las cifras presentadas en el plan, el 43,7 % de los trabajadores en las ciudades y el 83,3 % en las zonas rurales viven de empleos informales o del llamado “rebusque”. Además, la pobreza monetaria rural alcanza el 42,5 %, reflejando las dificultades económicas que viven muchas familias campesinas.
Frente a esta situación, el candidato propone reducir impuestos, disminuir costos de energía y eliminar trámites innecesarios para facilitar la creación de empresas y generar más empleo. La propuesta incluye una “Revolución de DesRegulación”, enfocada en simplificar procesos en entidades como la DIAN, el INVIMA y otras instituciones que, según el plan, dificultan el crecimiento empresarial.
El programa también busca impulsar sectores estratégicos capaces de generar empleo y crecimiento económico, entre ellos el turismo, el campo, las energías renovables, la industria tecnológica y la agroindustria. En el sector rural, la meta es crear más de 600.000 empleos y ampliar la producción agrícola mediante nuevas hectáreas productivas y apoyo a campesinos y emprendedores rurales.
Los jóvenes también aparecen como una de las principales preocupaciones económicas. El plan señala que cerca de 200.000 jóvenes quedan por fuera de la educación superior por falta de recursos y que el desempleo juvenil alcanza el 15,3 %. Por esta razón, se proponen programas de formación en inteligencia artificial, robótica, tecnología y educación virtual para mejorar las oportunidades laborales de las nuevas generaciones.
Otra de las propuestas destacadas es el programa “País de propietarios”, que busca facilitar el acceso a vivienda mediante créditos con intereses del 2 % a 30 años, con el objetivo de que más familias colombianas puedan acceder a vivienda propia.
En materia económica, el plan reconoce que el crecimiento del país sigue siendo bajo. Según las cifras presentadas, la economía colombiana creció apenas 2,6 % en 2025 y el déficit fiscal llegó al 6,4 % del PIB. Frente a esto, la propuesta económica tiene como meta lograr un crecimiento superior al 7 % anual, inspirado en modelos de países como Corea del Sur y Singapur.
Las propuestas contra la corrupción y la desconfianza institucional
La lucha contra la corrupción y la recuperación de la confianza en las instituciones también ocupan un lugar importante dentro del plan de gobierno. Según la propuesta, en Colombia se pierden aproximadamente $50 billones de pesos al año por hechos de corrupción.
Además, el programa asegura que se han documentado más de 1.243 casos de corrupción, muchos de ellos relacionados con contratación pública. Uno de los ejemplos mencionados es el caso de la UNGRD, donde, según las cifras citadas en el plan, se habrían malversado $46.800 millones destinados a carrotanques para La Guajira.
Frente a esta situación, Abelardo de la Espriella propone crear un “Bloque de Búsqueda contra la Corrupción”, liderado directamente desde la Presidencia de la República. La iniciativa buscaría perseguir redes corruptas mediante inteligencia financiera, investigación judicial y extinción de dominio exprés.
Dentro de las propuestas también se encuentra una reforma al sistema de contratación pública para aumentar la transparencia y reducir la discrecionalidad en el manejo de los recursos estatales. El plan plantea que, hacia 2030, todos los procesos de contratación pública funcionen mediante tecnología blockchain, con el objetivo de impedir modificaciones o manipulaciones irregulares de la información.
El programa sostiene que recuperar la confianza en las instituciones dependerá de fortalecer los controles, castigar la corrupción y garantizar mayor transparencia en el uso de los recursos públicos.
Conclusión
El plan de gobierno de Abelardo de la Espriella presenta propuestas enfocadas principalmente en fortalecer la seguridad, combatir la corrupción y reactivar la economía mediante medidas de autoridad, control y crecimiento empresarial. Aunque el programa incluye cifras y metas ambiciosas, algunos sectores consideran que todavía hacen falta más detalles sobre la financiación, la ejecución y el impacto social de varias de sus propuestas.
Además, para tratarse de un plan presidencial, el documento resulta relativamente corto y general en algunos temas, lo que ha generado dudas sobre la profundidad y viabilidad de ciertas iniciativas. Aun así, la propuesta busca posicionarse como una alternativa enfocada en recuperar la confianza de los colombianos y enfrentar algunos de los problemas que más preocupan actualmente al país.
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