Pepe Ruíz dejó su cargo luego de que la defensora del Pueblo, Iris Marín, le solicitara apartarse de sus funciones. La decisión ocurre en medio de una investigación sobre una posible filtración de información confidencial desde la Defensoría en Ocaña.
Redactado por: Melanie González
La Defensoría del Pueblo enfrenta una nueva renuncia en Norte de Santander tras las denuncias sobre una posible filtración de información reservada que habría llegado a manos del ELN. Pepe Ruíz, defensor departamental y jefe directo del exdefensor regional de Ocaña Ever Jesús Pallares Baene, presentó su renuncia este viernes, luego de que la defensora del Pueblo, Iris Marín, le pidiera apartarse del cargo.
La salida de Ruíz se conoció un día después de que salieran a la luz denuncias relacionadas con el manejo de información confidencial en la Defensoría Regional de Ocaña. Según la denuncia, datos sobre líderes sociales y defensores de derechos humanos habrían sido filtrados y posteriormente utilizados por integrantes del ELN.
El caso también involucra al exdefensor regional de Ocaña, Ever Jesús Pallares Baene, quien es señalado de haber tenido acceso a información que posteriormente habría terminado en manos del grupo armado. La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación preliminar para establecer cómo se produjo la presunta filtración y si esta información fue utilizada para amenazar o intimidar a defensores de derechos humanos.
Uno de los hechos que ha llamado la atención de las autoridades son los vínculos familiares de Pallares con Luz Amanda Pallares Pallares, conocida con los alias de Silvana Guerrero o Ana María, señalada como integrante del Frente de Guerra Nororiental del ELN.
El exfuncionario ha reconocido el parentesco, aunque aclaró que se trata de una familiar que tomó la decisión de ingresar a la guerrilla hace más de tres décadas. Además, existen fotografías en las que aparece junto a la mujer durante actividades relacionadas con la entrega de personas que habían sido secuestradas.
La investigación también busca esclarecer una denuncia relacionada con una amenaza recibida el 12 de febrero de 2025 por un defensor de derechos humanos. El mensaje contenía información detallada sobre su trabajo humanitario y jurídico, datos que, según el denunciante, únicamente conocían en ese momento la Defensoría del Pueblo y el Ejército Nacional. Por ahora, las autoridades deberán determinar de dónde salió la información, quién pudo haber tenido acceso a ella y si efectivamente fue entregada al ELN.
Con la renuncia de Pepe Ruíz, ya son dos los funcionarios que han dejado sus cargos en menos de 24 horas dentro de la Defensoría del Pueblo en Norte de Santander. Las dimisiones se producen mientras avanza la investigación sobre una posible infiltración de información en entidades estatales de la región.
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